Morena y PAN se emparejan en Chihuahua capital; Morena avanza y Brenda Ríos toma la delantera interna

La carrera por la presidencia municipal de Chihuahua capital se ha cerrado de manera significativa. La más reciente encuesta de Massive Caller, levantada el 7 de enero de 2026, muestra un escenario de empate técnico entre el PAN y Morena. Acción Nacional aparece con 31.6% de la intención de voto, mientras que Morena alcanza 30.2%. La diferencia, dentro del margen de error de ±4.3%, coloca a ambos partidos prácticamente en tablas.

Más allá del dato puntual, lo que comienza a llamar la atención entre analistas es la tendencia. Morena ha venido recortando distancia en la capital del estado, un territorio que durante años fue considerado bastión panista. Hoy, el partido guinda no solo compite, sino que se consolida como una fuerza real con posibilidades de triunfo.

Brenda Ríos se perfila como la carta fuerte de Morena

Al interior de Morena, el panorama también parece definido. Brenda Ríos Prieto encabeza las preferencias entre quienes aseguran que votarían por el partido para la alcaldía, con una ventaja clara frente a otros perfiles. Para observadores locales, su posicionamiento no es producto de una coyuntura, sino de una estrategia sostenida que ha combinado trabajo territorial con presencia legislativa.

Especialistas señalan que Ríos ha logrado trasladar al Congreso demandas muy concretas de la capital —relacionadas con temas urbanos, ambientales y de servicios públicos—, muchas de las cuales han sido rechazadas o bloqueadas por mayorías panistas. Ese contraste, dicen, ha comenzado a tener impacto político: mientras la diputada se presenta como un canal de las exigencias ciudadanas, el gobierno municipal aparece como un actor que no responde o se cierra al diálogo.

A ello se suma su presencia constante en colonias, reuniones vecinales y gestiones comunitarias, un trabajo que ha permitido a Morena penetrar zonas donde tradicionalmente tenía poca presencia. La combinación de territorio y tribuna legislativa ha hecho que los conflictos locales no se diluyan en redes sociales, sino que escalen a exhortos, posicionamientos públicos y presión institucional, obligando a los actores políticos a definirse.

El desgaste del gobierno municipal pesa en la contienda

El avance de Morena no puede entenderse sin el desgaste que enfrenta el actual Ayuntamiento. En la conversación pública han ganado espacio señalamientos relacionados con corrupción, problemas de planeación urbana y conflictos sociales no resueltos.

Entre los temas que más han afectado al PAN se encuentran los señalamientos sobre el llamado “cártel inmobiliario” y el caso Monte Xenit, donde familias perdieron su patrimonio y el conflicto se convirtió en símbolo de omisiones oficiales. A esto se suma la controversia por el relleno sanitario, que ha generado inconformidad vecinal y cuestionamientos ambientales.

La inseguridad también comienza a marcar agenda. En lo que va de enero de 2026, la capital registra más de 13 homicidios, un contexto que distintos sectores describen como de creciente violencia y desorden. Analistas advierten que este cúmulo de factores alimenta un voto de castigo que ya empieza a reflejarse en las encuestas.

En el plano político, persiste además la crítica de que el alcalde Marco Bonilla ha privilegiado una agenda fuera de la ciudad —con actividades en otros municipios e incluso en el extranjero—, mientras problemas cotidianos como seguridad, servicios y movilidad se agravan. Esa percepción de “ausencia” podría convertirse en un factor clave rumbo a la elección.

Chihuahua, bajo observación nacional

El cierre de la contienda en la capital no ha pasado desapercibido en el ámbito nacional. Tanto Morena como el PAN siguen de cerca la evolución de Chihuahua, no solo por la alcaldía, sino por su peso estratégico rumbo a la gubernatura, donde Morena también comienza a mostrar ventajas en mediciones estatales.

En ese contexto, Chihuahua capital se ha convertido en un termómetro político. Si Morena logra consolidar su crecimiento en una plaza históricamente adversa, el mensaje tendría impacto más allá del ámbito local.

Una elección abierta

A más de un año de la jornada electoral, los números confirman que Chihuahua capital dejó de ser un terreno predecible. El PAN resiste, Morena avanza y el electorado observa con atención. El ascenso del partido guinda y el posicionamiento de Brenda Ríos no solo reconfiguran la disputa municipal, sino que apuntan a un cambio más profundo en el mapa político del estado.