Chihuahua, Chih.– Un accidente fatal en la Sierra Tarahumara no solo dejó cuatro muertos, sino también una fuerte polémica nacional: la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el Gobierno federal no tenía conocimiento de la presencia de agentes estadounidenses en el operativo donde ocurrió la tragedia.
El siniestro, registrado la madrugada del domingo, cobró la vida de dos funcionarios de la Embajada de Estados Unidos y dos elementos mexicanos, entre ellos el director de la Agencia Estatal de Investigación, Pedro Román Oseguera Cervantes. De acuerdo con la Fiscalía estatal, el vehículo en el que viajaban cayó a un barranco de aproximadamente 200 metros en la accidentada zona de la Sierra Madre Occidental, tras derrapar en una carretera de difícil acceso.
Las víctimas regresaban de un operativo para ubicar y destruir laboratorios clandestinos de metanfetamina, en una región clave dominada por el Cártel de Sinaloa y el Cártel de Juárez, lo que añade un contexto de alta tensión y riesgo.
Sin embargo, lo que más encendió las alarmas no fue el accidente en sí, sino la revelación de que agentes estadounidenses participaban en actividades en territorio mexicano sin aparente autorización federal.
“No teníamos conocimiento de que hubiera un trabajo directo entre el estado de Chihuahua y personal de la embajada de los Estados Unidos en México”, declaró Sheinbaum en su conferencia matutina, dejando entrever una posible irregularidad.
La mandataria fue tajante: en México no existen operaciones conjuntas en materia de seguridad, solo intercambio de información de inteligencia. Por ello, ordenó revisar si hubo una violación a la Ley de Seguridad Nacional, recordando que cualquier intervención extranjera debe ser autorizada por el Gobierno federal.
El caso ya escaló a nivel diplomático. El Gobierno federal solicitó información tanto a la administración de María Eugenia Campos Galván como al embajador estadounidense Ronald Johnson, quien lamentó el accidente pero no precisó el papel exacto de los agentes fallecidos.
Mientras tanto, la Fiscalía de Chihuahua sostiene que los estadounidenses realizaban labores de capacitación y asesoramiento como parte de la cooperación bilateral. No obstante, la versión contrasta con la postura federal, que insiste en que no fue informada del operativo.
El accidente ocurrió alrededor de las 2:00 de la madrugada, cuando un convoy de seis vehículos regresaba de la zona serrana. Las condiciones extremas del terreno, con caminos estrechos y curvas pronunciadas, habrían provocado que la unidad líder perdiera el control y se precipitara al vacío. Las cuatro víctimas murieron en el lugar.
La tragedia, además de evidenciar los riesgos del combate al narcotráfico, abre un nuevo frente político y legal: ¿hubo intervención extranjera fuera del marco constitucional?
Sheinbaum adelantó que se informará a la ciudadanía y no descartó sanciones si se confirma alguna violación a la ley. “Esto tiene que quedar completamente claro”, subrayó.
Por ahora, el caso deja más preguntas que respuestas y pone bajo la lupa la coordinación entre niveles de gobierno… y los límites de la cooperación internacional en materia de seguridad.


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